PRÓXIMA PARADA: UGANDA

¡Hola a tod@s y bienvenid@s al blog Bea en Uganda 2013!

Mi padre (experto bloguero en potencia) me ha animado a escribir este blog mientras estoy estos meses en Uganda. No puedo negar que me parece muy buena idea compartir mi experiencia, aunque, sinceramente, no sé si estaré a la altura. Ya de primeras… ¡vaya follón! que si Blogger,  que si WordPress… que si paga por obtener tu propio dominio… que si el formato, las fotos, el tipo de letra… menos mal que él ha empollado por mí y me ha dado unas nociones básicas. De primeras me ha dicho que tengo que escribir una vez por semana. Yo le he dicho que la gente se va a aburrir de mí, pero él insiste, así que aunque solo sea porque ser quien es, prometo intentarlo.

En estos meses pretendo contaros mi experiencia por aquellas tierras. Supongo que todos los que leáis esto ya sabéis el porqué de mi decisión. Y los que me conocéis bien, excepto mi santa madre, entendéis que, por fin, estoy haciendo un sueño realidad.

He dejado mi trabajo. Un trabajo cómodo y estable, con unos compis extraordinarios, en una empresa española (Acciona) que “gracias” a este Gobierno, que se está cargando las renovables, tiene cada vez más problemas. Pero necesitaba algo más. Y al final, he sido una afortunada persiguiendo un sueño y quizás de las pocas, estando las cosas como están, que consigue intentarlo.

Soy una parada feliz. Vaya paradoja.

Voy a Entebbe a colaborar con dos orfanatos: Malayaka House y Babies Home. Va a ser la tercera vez que voy para allá y desde la primera vez que estuve, no he podido quitarme a esos niños de la cabeza.

Después del primer viaje, montamos Montse, Cris y yo una asociación para ayudar a estas casas de acogida. Nuestra asociación se llama Ssenga Uganda. Ssenga significa auntie en luganda, que a su vez es tía en inglés. Así es como llaman los niños de los orfanatos ugandeses a las cuidadoras o voluntarias que están con ellos. Nos inscribimos en la Comunidad de Madrid en mayo de 2012 y desde entonces nos esforzamos por contar la historia de estos pequeñajos y tratamos de recaudar fondos para sacarlos adelante, pagando parte de los gastos que allí se generan. Tenemos padrinos maravillosos que colaboran mensual o puntualmente para hacer este sueño realidad. Si alguno de vosotros me está leyendo, gracias.

Quizás la siguiente entrada la dedique a contaros una pequeña historia de cómo se fundaron estas casas de acogida. Son historias preciosas de personas que, para variar, piensan más en otros que en ellos mismos. Palabras como valentía, admiración, solidaridad, servicio, ayuda… se quedan cortas para describirlos.

No es éste mi caso y ya os aviso, en esto soy una más. Me voy a Uganda por puro egoísmo. Pienso en los niños, claro, pero sobre todo pienso en mí y soy consciente de que seré la primera que se va a llenar con esta experiencia. Hay estudios que demuestran que uno es más feliz cuando ayuda a los demás. ¿Y no es eso al fin y al cabo lo que buscamos todos? Ser felices y no sufrir. Esto no es mío, recientemente he descubierto que es parte de la filosofía budista.

Y al hilo de esto, os recomiendo un libro: En defensa de la felicidad, de Mattieu Ricard. Me lo aconsejó mi amigo Richie y es una maravilla. Este tal Ricard es un francés hijo de filósofo que lo dejó todo en Francia para irse al Tibet. Ahora es un monje tibetano. Una de las cosas que más me impresionan del libro es la foto de portada: una de las caras más en paz que he visto nunca. Aunque quizás esto no es mucho decir, que para una sevidora su día a día es (era) ver gente estresada corriendo de un sitio a otro.

Volviendo al tema, parece que es cierto y por fin lo voy a hacer: me voy a Uganda. Bea en Uganda. ¡Toma ya! La verdad que vaya título más poco original he escogido para el blog, no? Puro realismo.

¿Dónde estaba? Ah sí, casi casi en África.

Llevo con preparativos tres semanas. Como una loca corriendo de un sitio a otro, sin practicar yoga, y quedando con mis amigos para despedirme. Vuelvo para pasar aquí la Navidad, pero esto es un cambio de vida y por eso, me cuesta más. Y es que nunca he estado fuera de casa más de un mes. Es lo que tiene trabajar en este país, el mes de vacaciones y dale gracias… Y claro, ¡como para quejarse!

Así que me parece un mundo estar sin ver a mis padres, a mi hermana y a mi abuelo tanto tiempo. Y a mi tía Merche. Y a mis amiguitas del alma. Que sí, que gracias a la tecnología, hay facebook, whatsapp y skype. Y gracias a los telecos, sigue habiendo teléfono. Pero no es lo mismo. Le he dicho a mis amigas que no me metan en grupos de whatsapp donde haya 200 mensajes para quedar el fin de semana. Sí quiero que me manden fotos de sus embarazos, de sus hijos cuando nazcan, de sus sobrinas y de ellas mismas haciendo el pasayo.

Lo mismo a mis padres y a mi hermana. Aunque sé que ellos no me harán ni caso, y sabré todos los días lo que van a hacer. Y yo no voy a estar con ellos. ¿Que si me da pena? Mucha. Soy consciente de todo lo que me voy a perder aquí, pero una decisión conlleva una pérdida. Es lo que hay.

El mejor consejo que me han dado desde que tomé esta decisión es: “ve despacio, respira y sonríe”, y mientras pienso en ello, me pregunto si todos los ojos llorosos de los que me he despedido en estos días saben todo lo que les quiero.

Ay, que me he vuelto a ir del tema. O igual no tanto… Bueno que voy a vivir en Malayaka House. Voy a tener una mini habitación donde vivía antes una de las mejores personas que conozco, Carlos. Espero que se me peguen muchas cosas de él.

En Malayaka House viven 37 niños. El más pequeño tiene 3 años y la más mayor, 19 o 20, ya he perdido la cuenta. Uganda_Tag_13-14-6314Son unos niños preciosos que comenzaron sus vidas como ninguno de nosotros hubiéramos deseado: abandonados o huérfanos y sin familia que pudiera hacerse cargo de ellos. Sin embargo ahora son felices, y gracias a todos los que se esfuerzan por ellos, son alegres, divertidos y achuchables. Tienen un espíritu luchador, unas ganas de vivir y una sonrisa perenne que quita el aliento. Podría contaros mil historias de ellos, algunas vividas por mí y otras que he escuchado. Y bueno, os las iré contando en estos meses porque ¿de qué otra cosa podría escribir?

La Babies Home está a 15 minutos en boda-boda (venga que os tenéis que familiarizar con las cositas de allí, son motos que transportan a la gente de un sitio a otros por unos cuantos shillings) de Malayaka House. Hay 27 niños, casi todos menores de 5 años. No puedo decir menos, son unos niños preciosos. Con unas ganas de atención y cariño que, a veces, te parten el corazón. DSC_0810Te abrazan, te miran y te besan como a mí por lo menos, nunca nadie lo había hecho. ¡Te los comes con patatas! O debería decir, mejor, te los comes con posho. El posho es una pasta tipo puré de patatas espeso que se hace con harina de maíz y agua. Es la comida por excelencia de los orfanatos de Uganda. Por supuesto os imagináis por qué: energía a bajo precio.

Aquí lo dejo por hoy.

Me voy mañana. Va mi amigo Fran, que lleva meses en Uganda como voluntario, a buscarme al aeropuerto. ¡Una señora bienvenida!

Y una vez allí, os iré contando, si no os he aburrido ya (en el futuro prometo no enrollarme tanto), mi experiencia en Uganda, la Perla de África. Hasta entonces, ¡que disfrutéis!

Advertisements

About bea

Me voy a Uganda a colaborar con lo que se ha convertido en mi nueva vida: la casa de acogida Malayaka House. En este blog pretendo contaros sobre este proyecto, así como mis experiencias en Uganda, y poder haceros llegar un pedacito de aquello y de lo que estamos haciendo.
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

8 Responses to PRÓXIMA PARADA: UGANDA

  1. Jose Arteaga says:

    Bea, ya sabes que conocerte ha sido una de las mejores cosas que me han pasado en la vida. La decisión que has tomado me hace incrementar el orgullo que siento por tener una amiga como tú. Un gran pedazo de mí se va contigo a Uganda. Te echaré mucho de menos pero al mismo tiempo te sentiré muy cerca porque al fin y al cabo estarás haciendo algo que, por muchas circunstancias, yo no he podido hacer y que ese pedazo de mí que te acompaña, disfrutará de cada beso que cualquiera de esos niños te dé.
    Eres un pedazo de mujer que se merece la felicidad que vas a encontrar en Uganda.
    Besos
    Jose

  2. javierguerra says:

    Me gusta mucho la idea del Blog, así podremos ver un poco de Uganda y sus pequeños hombres. enhorabuena por la iniciativa.
    Javier Guerra

  3. maribel garcía says:

    Preciosa tu primera entrada del blog!! Te deseo toda la suerte del mundo en este viaje y ojala que poco a poco, esos niños y muchos mas, salgan adelante y consigan mejorar sus condiciones de vida y puedan soñar con un futuro mejor.
    Un beso enorme y esperamos tus noticias!!

  4. Luz says:

    Bea preciosa, voy a seguirte por supuesto pero antes que nada deseo decirte que eres una valiente por haberte decidido a seguir tu sueño. Un beso enorme.

  5. Álvaro says:

    Hola guapa.
    Ya me he dado de alta para poder seguir sabiendo de ti y conocer tus nuevas aventuras. Cuidate mucho por aquellos lares. Hablamos.
    Un besazo

  6. angelesorgaz@hotmail.com says:

    Hola Bea, soy Angelines, la amiga de tus padres.
    No sabes cómo me ha emocionado tu primer relato desde tu blog. Yo te entiendo, creo, y te felicito por tu valentía. Ya sé, no soy tu madre, pero desde esa distancia puedo ver que tu crees que vas a ser feliz allí.
    Me encantaría poder colaborar con vosotros ya que he dedicado gran parte de mi vida a la educación y alguna experiencia tengo. Además, ahora me acabo de jubilar… ¡pero tengo tantos condicionamientos! me tengo que reinventar, como se dice ahora….
    He visto que te ha impresionado Mattieu Ricard, precisamente acababa de escuchar una entrevista en yooutube que le hizo en Redes, Punset. Aquí en Madrid hay un personaje muy interesante, a mi parecer. Se llama Juan Manzanera, (exmonje budista) y en su página web escribe cosas que ayudan a conseguir ese estado sereno que todos queremos tener.
    Seguiré leyendo todo lo que cuentes de tu trabajo allí con mucho interés…
    Un abrazo muy fuerte.

  7. Alicia Rios says:

    Bea
    Acabo de leer lo que has ido escribiendo y se me han puesto los pelos de punta.Casi me haces sacar una lagrimita con la foto del peque en tus brazos sin querer separse de ti!. Qué momento tan bonito y tan gratificante !. Sentir que puedes dar proteccion y cariño a esos niños que no tienen culpa de nada de lo que les pasa, verdad?.Solo pensar la cantidad de vivencias y emociones que estas sintiendo y lo feliz que vas a ser me llenan de orgullo y satisfaccion !.

    Estoy de acuerdo con tu padre, sigue escribiendo para hacernos sentir un poco tu felicidad y contagiarnos de tu generosidad , porque aunque tu piensas que te has ido por egoismo, a mi me parece muy generoso dejar todas las comodidades para buscar tu felicidad entregandote a los demás. Ojala hubiera mucha mas gente ” egoista ” como tu dices.

    Cuidate muchisimo y sigue en contacto con nosotros.

    Te echo mucho de menos y me acuerdo mucho de ti. Sé feliz!

    Un besazo

  8. Paco Travieso says:

    Cuando a El Gallo (antiguo torero) le presentaron a Jose Ortega y Gasset, pregunto a su apoderado a que se dedicaba, y este le contesto que era filosofo, y el Gallo insistió “¿pero de que vive?”, y le contestaron “de pensar”, el Gallo contesto con su famosa frase “¡Que barbaridad! ¡Hay gente “pa too”!.
    Afortunadamente hay gente “pa too”, y gracias a que existen personas capaces de abandonar un mundo lleno de comodidades, diversión y bienestar, y dedicarse a ayudar a los mas necesitados, hace que aquellos que no tenemos esa fuerza sepamos valorar este compromiso.
    Bea, un fuerte abrazo y sobre todo ¡Cuidate!.
    Paco

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s