WELCOME BACK AUNTIE BEA

Welcome back, auntie Bea. Me encanta escuchar estas palabras.

Pues sí, ya estoy de vuelta en Malayaka House. En Uganda. En este lugar que ha pasado de ser mi segunda casa a mi primera. Y estoy feliz porque aquí, con el calor de los peques, me bulle el corazón.

Volé con Fran, otro voluntario de MH, desde España y llegamos a Entebbe de madrugada. Cuando aterrizamos en Malayaka House, Robert, los perros y el único gato que quedaba vivo nos dieron la bienvenida.

Los peques estaban dormidos, así que nos quedamos despiertos esperando a que se levantaran. Era imposible irse a la cama con los nervios de volver a verles.

Cuando vi luz en su cuarto, subí con el corazón encogido. Y ahí estaban todos, intentando dar la bienvenida al nuevo día, con los ojos a medio abrir y desprendiéndose del sueño. Me encanta ese momento por las mañanas.

Qué subidón otra vez escucharles diciendo “Auntie Bea, you are back!” y muchos besos y abrazos. Y ya cuando se fueron espabilando nos rodearon todos para preguntarnos si habíamos venido en avión desde España, cuánto habíamos tardado (“3 days, auntie?”) y nos contaron todo tipo de novedades sobre su vida “we have cat fish in the farm, auntie” , “I built a car”, “we are learning french at school”…

Después se ducharon, se vistieron y se peinaron en fila india, siguiendo como todas las mañanas las instrucciones de las aunties. Desayunaron un té, cogieron cada uno las mochilas nuevas que hacía poco habíamos enviado desde España, y hala! a la furgo y camino al cole.

Cuando la casa se quedó tranquila, me fui a intentar dormir un par de horas. Y en la cama pensé que había pasado demasiado tiempo fuera, y me di cuenta de realmente cuánto les había echado de menos. Y que la vida en España, organizar el alquiler de mi casa, la mudanza, los eventos de Malayaka House… me habían metido otra vez en la rueda, me habían puesto el ON, y no me habían dejado mucho tiempo libre para pensar en ellos.

Pero algo sí, claro, y uno de esos días mientras estaba en España, me fui al Decatlón aprovechando las rebajas, y les compré unos relojes nuevos. Vaya tela. Si no he cambiado la hora unas 100 veces no la he cambiado ninguna. “Auntie, is this the correct time?”, algunos me preguntaban con el reloj mirando hacia el otro lado, algunos con el reloj en el codo… Pero oye, con los más mayores me ha servido de excusa para empezar a enseñarles la hora.

Y a Robert también. A Bobo el otro día le dijo que tenían una reunión a las 5 de la tarde. Y Bobo se pasó todo el día, cada vez que le veía, preguntándole si ya era la hora. Al final a eso de las 3 llegó y le dijo a Robert “ya no quiero tener una reunión, el tiempo pasa muy despacio”.

DSC_0879Bobo tiene probablemente el corazón más grande de Uganda. Es bonachón, sincero, cariñoso, hablador y curioso. Se lleva bien con todos los niños, con los voluntarios y nunca tiene ningún problema con las aunties. Sus preguntas son del tipo “Uncle Robert, where does the sky end?”. El cielo no acaba nunca, Bobo, y lo mucho que te queremos tampoco.

gatita y yoEste año tengo compi de cuarto nueva. A los 3 días de llegar, Robert apareció una noche con una gatita que se encontró por la noche en la carretera. Y la hemos adoptado. Se llama Luna y por la noche duerme a mi lado tumbadita en mi almohada hasta que se activa a eso de las 5 de la mañana y se dedica a corretear por el cuarto, trepar por la mosquitera y despertarme unas 200 veces.

A principios de semana vino una voluntaria que hace años, pasó aquí bastante tiempo. Todos los niños la recibieron felices, pero especialmente Lucas, que al parecer era de todos conocido que era su preferido. DSC_0551Así que Jimmy, en la habitación, me explicó la situación: “Auntie Kate is for Lucas”. Y la verdad que me sorprendió que lo tuviera tan claro. Me picó la curiosidad por saber si él pensaba que yo también tenía un preferido, y se lo pregunté. Con su eterna sonrisa y su voz mocosa, me contestó “Auntie, you love all of us”.

¿Qué más puedo decir después de esto?

Que tengáis un precioso día.

Advertisements

About bea

Vivo en Uganda donde colaboro con lo que se ha convertido en mi nueva vida: la casa de acogida Malayaka House. En este blog pretendo contaros sobre este proyecto, así como mis experiencias en Uganda, y poder haceros llegar un pedacito de aquello y de lo que estamos haciendo.
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

4 Responses to WELCOME BACK AUNTIE BEA

  1. María says:

    Me alegra mucho que ya estés de vuelta en tu rincón preferido del mundo, que seas feliz hasta el infinito y más allá! Millones de besos.

  2. msb3012@hotmail.com says:

    Lagrimilla, Bei… ¡Me los imagino y no me extraña que estés tan feliz!

  3. cristina says:

    preciosa frase la de Jymmy. Reparte mil besos con esos peques tan…….

  4. Paz says:

    Bea, qué bien que hayas vuelto a escribir, yo también sigo tu blog y ya lo echaba de menos! Un abrazo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s